Chicos Tacos. Milla 1356. El Paso, Texas.

June 9th, 20097:42 am @ max

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Chicos Tacos. Milla 1356. El Paso, Texas.

dsc_0011Por recomendación de varios oriundos Tejanos con raíces mexicanas (aunque suene redundante) llegamos a Chicos Tacos, lugar famoso por sus tacos dorados rellenos de carne de res, ahogados en caldillo de jitomate y bañados con salsa verde; la versión en taco de la famosa torta ahogada jalisciense. Pero esto no lo sabría hasta después de haberme terminado una orden de 6 tacos que venían bien acomodados dentro de una cajita de cartón y escondidos bajo una buena ración de queso Colby rallado. dsc_0007
Cuando llegamos, al lugar con capacidad para cerca de 50 personas estaba a tope, sin embargo nos atendieron rápido, en parte debido a que el servicio se realiza desde una barra atendida en su mayoría por mujeres de origen o ascendencia mexicana. Según Leah una de estas mujeres parecía ser originaria de Yucatán, debido a las pulseras doradas que cubrían sus brazos y la flor roja que adornaba su peinado, así como aquellas que conocimos cuando seguimos a la Cabeza de cochino por las calles de Oxcutzcab.
No pasaron más de 10 minutos antes de que una voz llamara primero en ingles y luego en español anunciando nuestra orden. En ese preciso momento Leah había regresado a la barra para pedir una porción extra de salsa verde por si acaso no era suficiente con la que orden extra que yo había pedido anteriormente. Una vez la charola en la mesa, dispusimos los elementos y comenzamos el ataque. Leah baño de salsa verde su burrito de carne de res y bacas, yo mis tacos dorados y una orden de papas a la francesas (después del six pound-burrito mi estomago no se satisface fácilmente).
Durante la comilona dejamos abandonado un vaso de salsa roja en parte porque desde la perspectiva de Leah era la salsa más extraña que había probado, ya que además de desabrida estaba caliente. Yo solo la vi de reojo y aprobé su juicio. No fue sino hasta que me había terminado los tacos cuando Leah me sugirió probar la salsa y caí en cuenta que no era salsa sino caldillo como el de las tortas ahogadas con las que me solía degustar cuando vivía en Guadalajara. Lamentablemente para ese momento ya no quedaba un solo taco para ahogar, lo cual me hizo sentir frustrado, pero no lo suficiente para repetir la orden y llevar a cabo de manera adecuada el ritual.
Definitivamente no hay como ser guiado por un conocedor cuando se experimenta la ingesta de nuevos platillos, solo así se construyen comunidades coordinadas de cuerpos afectados con las mismas sustancias; en el lugar había grupos de emos, skatos, evangelicos, militares y familias trigeneracionales compartiendo los mismos tacos ahogados que desde hace 56 años son orgullo de los habitantes del El paso. No en vano en el 2003, la casa de representantes de Te(j)xas adopto la resuloción HR 84 para reconocer a la familia Mora en el 50 aniversario de Chicos Tacos.
En numerosas paginas se hablan sobre Chicos Tacos, el fanatismo de sus consumidores y la historia del establecimiento, pero ninguna especifica las raíces de sus fundador, quien además de taquero, en vida era promotor de boxeo ¿alguien sabe de donde era originario Joe Mora?