Señor Baja. Fish Tacos Born in Baja. Milla 146. Pomona, CA.

June 8th, 200912:54 pm @ max

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Señor Baja. Fish Tacos Born in Baja. Milla 146. Pomona, CA.

 

Leah y AdriLa primera parada de nuestro Cross Country Tacos nos llevo al Señor Baja. Fish Tacos Born in Baja. Llegamos al restaurante por recomendación de Adriana, declarada amante de la comida mexicana e hija de padres peruanos radicados en U.S. El restaurante se encuentra establecido a un costado de la mítica U.S ruta 66, construida en los años 20 cubriendo un largo trayecto de 3939 kilómetros entre Chicago hasta Santa Mónica. Lo cual permitió hacer desde aquellos años hacer lo que Leah y yo estamos haciendo: Cross country, pero sin tacos.

Los orígenes de Señor Baja se remontan a 1978, cuando una pareja de mexicanos originarios del estado de Baja California comenzaron a vender tacos de pescado en una lonchera que recorría las calles de Los Angeles ofreciendo tacos de pescado. Tres años después abrieron su primer restaurante, el TacoNazo en La Puente California y para el año de 1988 establecieron el Señor Baja. En la actualidad 18 Taconazos están en proceso de convertirse en Señor-es- Baja para rellenar de tacos y burritos de mariscos los estómagos de su clientela. Desde la perspectiva de sus dueños, este cambio de nombre ayudará a que los consumidores identifiquen con mayor facilidad los orígenes de la comida que ofrecen.

Algunos de los símbolos que adornan sus establecimientos y menús hacen referencia a las playas californianas, el surf y los autos clásicos –de esos que no llevaban a sus productores a la quiebra y a miles de trabajadores a las calles-. Según cuentan algunos, hacia mediados del siglo XX, los tacos mexicanos se convirtieron en comida privilegiada de surfistas californianos, en parte debido a sus practicidad y precio, pero también porque agraciaban la imagen de aquellos cuerpos rebelde dispuestos a dejarse trasgredir por entidades extrañas. Así, gracias estos mojados, con el tiempo los tacos se fueron popularizando, al menos en el privilegiado suroeste californiano.

Leah y Adriana pidieron tacos de pescado a la plancha, yo me dejé seducir por un burrito de pescado frito. Como todo buen burrito llevaba su carga bien amarrada al cuerpo para que nada se desbarrancada. Primero los frijoles untados sobre la tortilla de harina, después el arroz rojo distribuido a lo largo de la tortilla, encima dos trozos de pescado frito, un tanto de tomate picado y lechuga rallada. Los tacos de pescado a la plancha distribuían de igual forma el cargamento, pero además estaban bañados con crema y acompañados de cebolla morada. A un lado salsa roja y chiles jalapeños asados en platos y contenedores separados para ser usados a discreción del cliente. Como buena infectada/afectada por la comida mexicana Leah termino con los tacos y la salsa. Aunque una vez fuera del restaurante confesó que la calidad de los tacos distaba mucho de los que ofrecen en El comal, su restaurante mexicano favorito de San Diego. Adriana dejo un tanto de salsa que sin cuestionarme acercó a mi plato y sirvió para rebosar los últimos mordiscos que embestí sobre aquel burrito de pescado. 

Ya en la sobremesa Adriana comentó que Ofelia una persona originaria de México les ayuda en su casa con la limpieza y cocinando de vez en cuando. Según ella, los tamales que les cocina son los mejores que ha probado, así que le pedirá la receta de esta y otras comidas mexicanas para llevárselas consigo en su próxima mudanza a Zimbawe. Sin duda es gracias a personas como Ofelia y otros migrantes que inician vendiendo de puerta en puerta o desde trocas y locheras, como la comida mexicana he encontrado nuevos cuerpos para ser infectados/afectados/alterados…